Saltar a contenido principal

Las tensiones derivadas de la guerra comercial entre Estados Unidos y sus principales socios están empezando a tener consecuencias reales en las bolsas y seguramente también pasarán factura a las exportaciones. El impacto se dará en todo tipo de organizaciones que dependan de exportaciones a Norteamérica y, atendiendo a su volumen, serás las medianas empresas las más afectadas en España.

La consultora Grant Thornton ha querido aproximarse a lo que puede acontecer con los aranceles impuestos por Donald Trump y la última oleada del International Business Report (IBR), deja claro que la preocupación es evidente en el middle-market.

El temor de los empresarios a los aranceles de Trump

Según el informe, el 43% de los directivos españoles ya anticipa que la política de Aranceles de Trump va a afectar de forma directa a su planificación de comercio exterior y a sus estrategias de internacionalización. En contraste, el 57% restante no ha valorado aún el impacto de esta nueva realidad, en muchos casos porque sus exportaciones no están vinculadas al mercado estadounidense o porque los efectos todavía no han alcanzado su operativa diaria.

A pesar de este contexto de creciente incertidumbre comercial, las previsiones de exportación de las empresas españolas no solo se mantienen, sino que crecen. Un 50% de los encuestados prevé aumentar sus exportaciones durante los próximos 12 meses, superando en cuatro puntos a la media europea (46%) y confirmando el dinamismo y la solidez del tejido empresarial nacional.

Las compañías parecen haber interiorizado que la incertidumbre forma parte del nuevo entorno económico internacional y están tomando medidas para mitigar sus efectos. Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton España, entiende que los líderes empresariales se sientan inquietos ante la situación actual. A su juicio, la clave es evaluar con precisión el nivel de exposición al mercado estadounidense y activar mecanismos de refuerzo: desde la financiación hasta la optimización de las cadenas de suministro o los precios de transferencia.

El estudio también señala que el aumento de la preocupación por la incertidumbre económica y por las perturbaciones geopolíticas no es nuevo. Desde la llegada al poder de Donald Trump en su segundo mandato, estos factores han escalado de forma significativa. La incertidumbre económica ya afecta al 47% de los empresarios españoles y el impacto de las tensiones geopolíticas inquieta al 42%, marcando un claro deterioro del contexto internacional.

preocupaciones de los empresarios

Las amenazas al crecimiento al margen de los aranceles de Trump 

La política en España

Pero no todo el ruido proviene del exterior. En clave nacional, la ausencia de unos Presupuestos Generales del Estado aprobados también está generando tensiones. Un 68% de las empresas reconoce estar preocupada por la falta de acuerdo político para su aprobación, y un 30% advierte que esta situación puede tener consecuencias “muy negativas” para el desarrollo de sus negocios.

En muchos casos, las compañías dependen directamente de determinadas partidas de inversión pública, regulaciones específicas o marcos normativos que solo pueden activarse con unos presupuestos en vigor. La parálisis legislativa, combinada con un entorno internacional volátil, configura un doble frente de incertidumbre que amenaza con ralentizar decisiones estratégicas clave para la actividad empresarial, según los hallazgos de Grant Thornton.

El mercado inmobiliario se cuela entre las grandes preocupaciones empresariales

Por primera vez en las sucesivas ediciones del informe, los directivos españoles expresan una preocupación directa por la situación del mercado de la vivienda. El 56% cree que las tensiones y el estancamiento en este sector —uno de los principales motivos de inquietud para la ciudadanía según el CIS— pueden llegar a impactar en sus estrategias de crecimiento, especialmente en lo relativo a inversiones inmobiliarias, esquemas de alquiler de espacios o planificación de activos físicos.

Este dato pone de relieve hasta qué punto las empresas están atentas a las dinámicas del mercado interno, que tradicionalmente han sido ajenas a sus prioridades inmediatas, pero que hoy afectan a su operativa y sus costes.

Talento, formación y fidelización: los recursos humanos como activo clave

Siguiendo con los retos y preocupaciones al margen de los aranceles de Trump, la gestión del talento representa otro gran asunto de interés para los directivos españolas. Según recoge el informe, el 46% de las organizaciones prevé invertir en formación y desarrollo de habilidades durante el próximo año, un aumento de seis puntos respecto al trimestre anterior, y un indicativo claro de que la competitividad pasa por el capital humano.

Este impulso no es aislado. El 22% de las compañías también tiene previsto aplicar incrementos salariales, como estrategia para retener talento y reducir la rotación en un mercado laboral cada vez más tensionado. Al mismo tiempo, el 43% anuncia nuevas contrataciones, un dato que, aunque ligeramente inferior al trimestre anterior, sigue siendo superior al de hace un año.

Estas cifras se enmarcan en un mercado laboral que, solo en 2024, generó 455.000 nuevos empleos y elevó la productividad por puesto de trabajo en un 0,8%. Aun así, el acceso a profesionales cualificados continúa siendo una barrera importante: el 46% de los encuestados teme no poder cubrir sus necesidades de talento, dos puntos más que en la edición anterior del estudio.

“Las empresas tienen claro que su ventaja competitiva pasa por el talento. Pero necesitan acceso a perfiles especializados, y eso solo se consigue invirtiendo en formación continua y adaptada a los desafíos actuales”, afirma Aurora Sanz, socia directora del área laboral de Grant Thornton.

Innovación y digitalización: palancas estratégicas ante la incertidumbre

Junto al capital humano, la transformación digital sigue ganando peso como herramienta para aumentar la eficiencia y la resiliencia. El 64% de las empresas españolas planea invertir en nuevas tecnologías en los próximos doce meses, un aumento de 12 puntos respecto al año pasado y cuatro puntos por encima de la media europea. Además, el 57% apuesta por iniciativas de I+D+i, dos puntos más que en la edición anterior.

Estas cifras confirman a España como uno de los países líderes en innovación dentro del contexto europeo, con un compromiso empresarial creciente por incorporar tecnología, automatización e inteligencia de datos en sus procesos.

“Invertir en capacidades tecnológicas ya no es una opción, sino una condición imprescindible para competir en mercados que están cada vez más digitalizados y sometidos a cambios abruptos”, subraya Sanz.

Una visión estratégica ante un contexto volátil que marcan los aranceles de Trump

En suma, el International Business Report refleja la madurez del tejido empresarial español ante un escenario global cargado de desafíos. Las tensiones arancelarias, la falta de presupuestos, la preocupación por el mercado inmobiliario o las dificultades para atraer talento no han debilitado la vocación de crecimiento de las medianas empresas. Al contrario, muchas han optado por reforzar su inversión en formación, innovación y transformación digital, conscientes de que esas serán las palancas clave para sortear la incertidumbre.

Si algo demuestran los datos del IBR, es que el middle-market español ha asumido que el cambio constante es la nueva norma. Y está actuando en consecuencia.