La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología de futuro para convertirse en una realidad palpable con un impacto tangible en el día a día de las empresas. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer. En los departamentos financieros, donde la gestión eficiente de los datos y la toma de decisiones informadas son imprescindibles, la IA ofrece una oportunidad sin precedentes para mejorar la competitividad y optimizar procesos. Un informe publicado recientemente por Cegid y la Asociación Española de Financieros de Empresa (ASSET), El uso de la tecnología y la IA en la empresa española: una visión desde el departamento financiero, con entrevistas a más de 2.000 directores financieros, revela que aún existen grandes barreras para su adopción.
Según el estudio, solo el 19% de los directores financieros afirman utilizar la IA en sus operaciones diarias. Paradójicamente, la percepción sobre su importancia es casi unánime: el 96% considera que esta tecnología será clave para mantener la competitividad de su empresa, y el 86% cree que la inversión en ella es fundamental para el crecimiento del negocio. Nos encontramos ante una situación inédita, y es que, aunque el potencial de la IA es ampliamente reconocido, su implementación efectiva sigue siendo un desafío pendiente.
Uno de los principales obstáculos es la falta de conocimiento dentro de los equipos financieros: el 65% de los directores financieros reconoce que su equipo no está preparado para trabajar con IA o desconoce su aplicabilidad en el sector financiero. Este déficit de formación y especialización se convierte en una barrera para la adopción de estas herramientas, pero también representa una oportunidad para que las empresas inviertan en talento especializado y en programas de formación que les permitan sacar el máximo provecho de la tecnología.
El futuro pertenece a quienes sepan interpretar la IA
El camino hacia la transformación del departamento financiero pasa inevitablemente por la especialización en IA. La demanda de profesionales con conocimientos en análisis de datos, machine learning y automatización está en aumento, y las empresas que apuesten por la formación de sus equipos en estas áreas tendrán una posición más ventajosa para liderar el cambio.
En este sentido, las grandes empresas parecen llevar la delantera. El informe señala que las compañías con más de 1.000 empleados han implementado con mayor éxito soluciones de IA en sus procesos financieros, lo que demuestra que la inversión en tecnología y formación genera resultados positivos. Si las pymes cuentan con el asesoramiento adecuado y eligen soluciones adaptadas a sus necesidades, también pueden beneficiarse de estas herramientas.
La IA tiene el potencial de aliviar la carga de trabajo en los departamentos financieros al automatizar tareas repetitivas y mejorar la eficiencia operativa. La encuesta revela que la acumulación de trabajo es la principal preocupación del 31% de los directores financieros, y la gestión interna del equipo es una inquietud clave para el 26%. La incorporación de la IA en la contabilidad, la gestión de riesgos o la planificación financiera puede permitir a los profesionales centrarse en tareas de mayor valor estratégico.
La adopción de la inteligencia artificial ya no es una opción: es una necesidad. Aquellas empresas que quieran mantener su competitividad deben adoptar su uso en su día a día. La clave estará en invertir en talento especializado y en herramientas tecnológicas que faciliten su integración en los procesos financieros.
Nadie es ajeno al hecho de que, en el escenario actual, la tecnología está marcando la diferencia entre el éxito y la obsolescencia. Aquellas empresas que sepan aprovechar el potencial de la IA y preparen a sus equipos para este nuevo paradigma tecnológico serán las que lideren el futuro del sector. No hay tiempo que perder.