La situación actual de España ha hecho que cada vez más trabajadores en España vean el empleo público no solo como una opción laboral válida, sino como una estrategia vital.
Según el último estudio de OpositaTest, titulado “Estado del Malestar: El giro laboral hacia el sector público”, 7 de cada 10 españoles (68%) dejarían su empleo en el sector privado por una plaza en la administración pública.
Un porcentaje que revela un cambio profundo en las aspiraciones laborales del país, motivado por la inestabilidad, la precariedad y la falta de proyección que muchos encuentran en el ámbito privado.
Esta inclinación hacia el empleo público no es uniforme entre géneros: el 72% de las mujeres optarían por cambiar de sector, frente al 64% de los hombres. Un dato que puede interpretarse como reflejo de las mayores dificultades que muchas mujeres enfrentan en el mercado privado para acceder a condiciones laborales justas, especialmente en lo relativo a conciliación y desarrollo profesional.
El informe, que se apoya en 2.000 entrevistas representativas en todo el territorio nacional, pone cifras a una percepción que lleva años asentándose en la sociedad: el empleo público ofrece estabilidad, derechos consolidados y proyección de futuro, aspectos cada vez más valorados en un contexto marcado por la incertidumbre económica y laboral.
Las regiones más decididas a cambiar: País Vasco y Murcia
Si bien el porcentaje nacional es alto, el estudio desvela importantes diferencias regionales. En Murcia (79%) y el País Vasco (78%), la voluntad de abandonar el sector privado por un empleo público es aún más fuerte. Este dato puede estar vinculado a factores como el tipo de tejido empresarial en estas comunidades o a las políticas locales de apoyo al empleo público.
En contraste, Madrid registra el porcentaje más bajo de España, con un 57%, seguida de Castilla-La Mancha (63%). La capital, con un ecosistema económico más diverso y una mayor concentración de empleo privado cualificado, podría explicar esta menor inclinación por el cambio de sector. Aun así, incluso en las regiones más reticentes, la mayoría de los trabajadores sigue viendo el empleo público como una alternativa sólida y deseable.
La oposición como respuesta lógica ante la precariedad
Este estudio no aparece en el vacío. En 2024, OpositaTest ya había presentado “El Peso del Opositor”, un análisis que revelaba que más de la mitad de los españoles de entre 18 y 55 años se había planteado opositar en algún momento de su vida. Ahora, este interés se convierte en acción: opositar ya no es una idea remota, sino una decisión estratégica para proteger el bienestar a largo plazo.
La insatisfacción con las condiciones del sector privado, la falta de conciliación, las jornadas interminables, los salarios estancados o la incertidumbre constante hacen que cada vez más personas valoren los beneficios del empleo público, donde se garantiza estabilidad contractual, jornadas reguladas, progresión profesional y, sobre todo, previsibilidad.
Conciliación, vivienda y futuro: motivaciones que pesan
Una de las claves del cambio está en las prioridades vitales de la población. 9 de cada 10 encuestados afirman que optarían por el sector público si eso les permitiera reducir su jornada laboral o mejorar su conciliación familiar. En un momento en el que se habla cada vez más del equilibrio entre vida y trabajo, el empleo público aparece como una solución real.
Entre los jóvenes de 18 a 24 años, los motivos van más allá. El 40% menciona el acceso a la vivienda como un aliciente clave para opositar, seguido del acceso a una pensión (41%), la posibilidad de formar una familia (37%) y la opción de establecerse en su lugar de origen (36%). Estos datos conectan directamente con los del Observatorio de la Emancipación 2024, elaborado por el Consejo de la Juventud de España, que muestra que el 85% de los jóvenes no puede emanciparse en la actualidad.
En este contexto, el empleo público aparece no solo como una oportunidad laboral, sino como un vehículo para construir un proyecto de vida.
El atractivo del empleo público sigue creciendo
La percepción del empleo público ha cambiado drásticamente en la última década. Según el estudio, 1 de cada 2 españoles considera que opositar es hoy una opción más atractiva que hace 10 años. Esta transformación es especialmente evidente en regiones como Comunidad Valenciana, Galicia, Murcia y País Vasco, donde más del 50% de la población cree que el empleo público ha ganado notable atractivo.
Uno de los motores de esta percepción es la diferencia salarial. Según el Banco de España, la brecha salarial entre el sector público y el privado es del 25% anual, muy por encima del promedio de la zona euro, que se sitúa en el 8%. Además, la EPA de 2023 revela que 4 de cada 10 trabajadores no cobran las horas extra, una situación que refuerza el interés por un entorno laboral más reglado como el del sector público.
Seguridad en la jubilación
La preocupación por la jubilación también influye de forma significativa. Cerca de la mitad de los trabajadores entre 44 y 50 años dejaría su puesto actual en el sector privado por uno público con tal de garantizar su pensión. Y no es para menos: la “hucha de las pensiones” solo representa el 0,4% del PIB español, según la OCDE en su informe Pension Markets in Focus 2024. Ante este panorama, el empleo público aparece como una de las pocas vías que aún ofrecen una jubilación digna y previsible.
Opositar: ¿una tendencia o un cambio estructural?
Jonathan García, CEO de OpositaTest, lo resume así: “Opositar ya no es una opción entre muchas, sino la elección inteligente para quienes buscan estabilidad, derechos laborales y previsibilidad”. El estudio no pretende entrar en el debate sobre si hacen falta más funcionarios o más emprendedores, sino visibilizar una realidad que ya afecta a millones de personas.
Y es que según otro estudio de OpositaTest, actualmente 10 millones de españoles están opositando o tienen la intención de hacerlo. Este dato, unido al elevado número de jubilaciones previstas en el sector público en los próximos años, apunta a un cambio estructural en el mercado laboral español, más que a una moda pasajera.
Una campaña para sacar el malestar a la calle
La publicación del informe ha venido acompañada de una campaña publicitaria potente bajo el lema #EstadoDelMalestar. Con lonas gigantes en la Plaza de Chamberí de Madrid, kioscos de prensa y camiones luminosos, OpositaTest ha querido llevar este debate al espacio público y convertirlo en tema de conversación en redes y medios.
Más allá de lo visual, la campaña se apoya en datos reales que muestran cómo opositar se ha convertido en una respuesta social al deterioro del empleo privado. Ya no se trata solo de conseguir una plaza, sino de recuperar la posibilidad de vivir dignamente: tener horarios compatibles con la vida, un salario justo, la opción de emanciparse y una jubilación asegurada.
El “Estado del Malestar” no es solo un concepto provocador. Es una radiografía certera del malestar acumulado de millones de personas en un entorno laboral que no cumple con sus expectativas ni garantiza un futuro estable. Ante esta situación, el empleo público emerge como un refugio, una aspiración y una solución.
Lo que antes se consideraba una alternativa más, hoy es la opción prioritaria para millones de trabajadores. Y todo indica que esta tendencia no ha hecho más que empezar.