El informe Perspectivas España 2025, elaborado por CEOE y KPMG, ofrece una visión detallada sobre el presente y el futuro inmediato del tejido empresarial español. En un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, la inflación, los cambios regulatorios y la revolución tecnológica, las empresas en España trazan sus estrategias con un objetivo claro: crecer de forma rentable y sostenible.
Un entorno económico favorable, pero con riesgos latentes
El año 2024 cerró con cifras positivas para la economía española, que creció un 3,2%, superando a las principales economías de la zona euro. Este impulso se vio favorecido por el impacto de los fondos europeos Next Generation, un turismo récord y la integración laboral de miles de inmigrantes. Para 2025, las previsiones se mantienen optimistas: organismos como el Banco de España y el FMI estiman un crecimiento entre el 2,3% y el 2,5%.
Sin embargo, persisten factores de inestabilidad que podrían poner en riesgo esta evolución: la deuda pública, la falta de productividad, un mercado europeo estancado y las tensiones comerciales derivadas de las nuevas políticas proteccionistas de Estados Unidos.
Optimismo empresarial con matices
Según el informe, el 41% de los empresarios califica la situación económica actual como buena, 15 puntos más que el año anterior. Además, 7 de cada 10 empresas prevén aumentar sus ventas en 2025 y más del 50% tiene previsto incrementar sus inversiones. Este optimismo se modera al analizar las expectativas futuras: el 51% cree que la economía se mantendrá igual y solo el 14% espera mejoras.
La digitalización, en el centro de las prioridades estratégicas
Una de las principales conclusiones del informe es que la transformación digital será una de las palancas esenciales de crecimiento en 2025. El 85% de las empresas ya ha invertido en inteligencia artificial o prevé hacerlo. Tecnologías como la IA generativa no solo están transformando los modelos de negocio, sino que también influyen en la toma de decisiones, en la eficiencia y en la experiencia del cliente.
La digitalización es, junto con la rentabilidad y el talento, uno de los tres ejes que dominan las estrategias empresariales. De hecho, el 69% de las empresas centrará sus inversiones en nuevas herramientas tecnológicas, mientras que un 38% identifica la transformación digital como una prioridad estratégica.
El talento: oportunidad y desafío
El desarrollo del talento se presenta como un reto tan importante como la propia transformación tecnológica. La escasez de perfiles cualificados y la necesidad de capacitar a los trabajadores actuales marcan la agenda de las organizaciones. Según el informe, el 31% de las empresas prioriza la atracción y fidelización del talento, mientras que un 45% centrará sus inversiones en formación y capacitación.
El informe también destaca que más de la mitad de las empresas no cuenta con programas estructurados de upskilling y reskilling, lo cual supone una barrera para consolidar la transformación digital. La falta de habilidades digitales está ralentizando estos procesos en un 47% de las organizaciones.
Ciberseguridad: inversión imprescindible
En un entorno cada vez más digitalizado y expuesto a amenazas tecnológicas, la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad ineludible. Un 34% de las empresas declara que este será uno de sus focos de inversión en 2025. La aparición de nuevas regulaciones como NIS2 o DORA exige a las organizaciones una mayor preparación y un enfoque preventivo frente a posibles ataques.
La creciente sofisticación de las ciberamenazas y la dificultad para anticiparlas obliga a adoptar estrategias proactivas, reforzar las defensas y preparar planes de respuesta ante incidentes.
Internacionalización pese a la incertidumbre global
A pesar del aumento del proteccionismo, especialmente desde Estados Unidos, el 43% de las empresas españolas con presencia internacional planea incrementarla en 2025, y un 2% iniciará su expansión exterior. Europa, Latinoamérica y EE.UU. son los mercados prioritarios, aunque las tensiones comerciales podrían afectar negativamente a sectores con una alta exposición a estos destinos, como el agroalimentario, el farmacéutico o el de maquinaria.
El informe también señala que muchas organizaciones recurrirán a la digitalización para explorar nuevos mercados y reforzar sus cadenas de suministro globales.
Visión sectorial: una recuperación desigual
El análisis por sectores muestra grandes diferencias en las perspectivas. Industrias como turismo, seguros, banca y real estate se perciben en una situación sólida y en crecimiento. En cambio, sectores como la automoción y parte de la industria son más cautelosos, debido a factores como el encarecimiento de materias primas, la escasez de talento o la dificultad para adaptarse a las nuevas tecnologías.
En cuanto a la creación de empleo, los sectores más dinámicos serán tecnología, infraestructuras, transporte y seguros.
Reivindicaciones empresariales para impulsar el crecimiento
Los empresarios señalan que para mantener el crecimiento y atraer inversiones es necesario un entorno regulatorio estable, con seguridad jurídica, menos presión fiscal y condiciones que faciliten la contratación y el desarrollo del sector privado. Sin estas garantías, la inversión empresarial no se recuperará a niveles previos a la pandemia.
Además, el tamaño reducido de la mayoría de las empresas (más del 99% son pymes) sigue siendo un freno a su productividad, acceso a financiación, internacionalización y captación de talento.
IA y experiencia de cliente: binomio estratégico
La aplicación de tecnologías emergentes como la IA generativa también tiene un impacto profundo en la experiencia del cliente. Ejemplos como el de Allianz muestran cómo la integración de IA, combinada con un enfoque omni-canal y personalizado, puede aumentar la satisfacción, anticiparse a las necesidades del usuario y reforzar la confianza a largo plazo.
Hacia una estrategia integral: personas, tecnología y eficiencia
El informe concluye que las empresas más preparadas para los desafíos de 2025 serán aquellas capaces de alinear su estrategia digital con una gestión efectiva del talento y una fuerte inversión en eficiencia operativa. El 74% de las compañías ya ha identificado las áreas donde la digitalización puede generar más valor, y el 76% conoce las capacidades profesionales clave para alcanzar sus objetivos.
No obstante, el verdadero reto estará en ejecutar con éxito esas estrategias en un entorno donde la agilidad, la resiliencia y la visión a medio plazo serán fundamentales.