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La administración del dinero es clave para tener estabilidad financiera, y los conceptos más importantes para lograrlo son el ahorro y la inversión. Mientras que ahorrar implica reservar dinero para necesidades futuras, invertir permite aumentar ese capital a través de diversas estrategias.

Sin embargo, todas las inversiones traen un riesgo, y hacer un ahorro efectivo requiere de planificación y disciplina. A continuación, veremos cómo tomar decisiones financieras inteligentes, algunas estrategias recomendadas por expertos y qué opciones existen para invertir de manera segura.

¿Por qué es importante ahorrar?

El que guarda siempre tiene, dice el dicho, y ahorrar es asegurar una estabilidad financiera. Es importante ahorrar para que un imprevisto de salud, desempleo o cualquier imponderable no arruine nuestra conducta financiera. El ahorro además nos permite proyectarnos y en la estabilidad tomar decisiones más previsibles.

Sin una estrategia de ahorro clara, cualquier imprevisto puede ponernos en un aprieto económico, generando estrés y afectando planes futuros.

Cómo maximizar ahorros

Para ahorrar consistentemente, la conducta y los métodos son grandes aliados, como lo son:

 

  • Regla 50/30/20, donde el 50% de los ingresos se destina a necesidades, el 30% a gastos discrecionales y el 20% a ahorro.
  • Analizar y eliminar gastos innecesarios para automatizar el ahorro, configurando transferencias automáticas a una cuenta de ahorro cada mes.
  • Establecer prioridades. Esto puede ser complicado para algunas personas, pero es fundamental a la hora de ejecutar un buen ahorro.

Con estas tácticas, pero sobre todo, con conducta para mantenerlas, por más difícil que sea para algunas personas, estaremos un poco más cerca de lograr estabilidad, y con estabilidad comenzar a analizar opciones de inversión para hacer crecer nuestros ahorros.

Conceptos básicos para una inversión segura

Invertir implica poner a trabajar el dinero por nosotros, pero conlleva riesgos. Existen distintos niveles de riesgo en inversión, desde opciones seguras como bonos gubernamentales, hasta activos más volátiles como acciones en empresas emergentes o criptoactivos.

La diversificación de inversiones es la clave para lograr, de alguna manera, controlar los riesgos. Distribuir nuestro capital en inversiones diversas ayuda a minimizar las posibles pérdidas que pueda generar alguna de ellas.

También, hay que considerar el objetivo temporal de la inversión: en plazos más cortos pueden existir fluctuaciones con promesas de ganancias importantes, mientras que a largo plazo las probabilidades tendremos un crecimiento sostenido pero menos significativo.

Estrategias para minimizar el riesgo

Si bien cualquier inversión conlleva un riesgo, el mercado financiero no debería abordarse con una mentalidad azarosa, como puede usarse en los casinos en línea, aunque ambas pueden ser divertidas y emocionantes. Mientras que en una casa de apuestas las decisiones se basan en la suerte y el entretenimiento, para invertir de manera segura es crucial comprender el mercado y tomar decisiones bien argumentadas. No se trata solo de elegir activos con bajo riesgo, sino de desarrollar una estrategia sólida que minimice posibles pérdidas, que siempre pueden existir:

  • Invertir en activos de bajo riesgo y con historial consistente, como fondos indexados y cuentas de ahorro con intereses.
  • Diversificar las inversiones, tener distintos activos en nuestra cartera reduce el impacto frente a cualquier caída.
  • Pensar a largo plazo, generar rendimientos sostenidos lleva tiempo, querer hacerse millonario de la noche a la mañana, estadísticamente, trae más pérdidas que ganancias.
  • No dejarse llevar por los impulsos, las mejores decisiones vienen del análisis y la objetividad, las tendencias o las emociones pueden generar perdidas innecesarias.

Inversiones de bajo riesgo

La prudencia es una cualidad que varios inversores comparten, incluso los más experimentados. Las cuentas de ahorro de alto rendimiento, los fondos de inversión conservadores, los certificados de depósito o los bonos gubernamentales nos garantizan algo de rentabilidad sin exponer demasiado nuestro capital.

Estas opciones, si bien no son emocionantes, son la base de toda cartera de inversiones, ya que compensan activos más arriesgados, nos dan mejor recuperación frente a caídas y son una manera inteligente de recibir algún interés por nuestros ahorros.

Inversiones de riesgo moderado

Para aquellos que buscan una rentabilidad un poco superior, optar por tomar un poco más de riesgos puede ser su camino. Los fondos indexados y ETF, replican el comportamiento de los principales índices bursátiles y suelen tener costos bajos. También es común invertir en propiedades, ya que ofrecen estabilidad y valor consistente.

Si bien estas inversiones presentan cierto grado de riesgo, siguen siendo conservadoras, y pueden generar mayores ganancias con un enfoque estratégico, diversificado y con objetivos a largo plazo.

Combinando los dos principios

Ahorrar e invertir deberían ir de la mano y no pensarse por separado, ahorrar por sí solo no lleva a ningún lado y es probable que la inflación haga perder una cantidad de tus ahorros con el pasar del tiempo. Lo mismo pasa cuando solo se invierte, quedando expuestos a cualquier eventualidad sin una red de contención.

La clave radica en la combinación efectiva de ambos principios para lograr una estabilidad financiera, definiendo metas y objetivos claros, haciendo constantemente análisis de la situación actual y seleccionando las estrategias que mejor se adapten a nuestro perfil de inversión y ahorro, definiendo nuestra tolerancia al riesgo y plazos para cada objetivo.